Cuando Vicky Wall en los años setentas crea el sistema de Aura-Soma, no sabÃa todavÃa para que iban a servir esos frasquitos de colores. Después de algunos años comenzó a llevar los frascos a las Ferias Espirituales que se llevaban a cabo en diversas ciudades de Europa. La gente se veÃa atraÃda a los frascos instintivamente. Los compraba los utilizaba, haciéndole llegar a Vicky los más variados comentarios acerca de los resultados. Casi siempre hablaban de llenarse de una gran paz, de sentirse en armonÃa con la vida y con ellos mismos y de haber obtenido claridad para tomar desiciones en sus vidas. Todos tenÃan que ver con una mayor sensación de bienestar.
En una feria holÃstica ella conoció a Mike y a Claudia Booth. Desde ese momento inician una relación muy Ãntima trabajando juntos y crean la Academia Internacional de la Terapéutica del Color, Dev Aura en Tetford, Lincolnshire, Inglaterra, en donde hasta el dÃa de hoy se siguen impartiendo cursos de capacitación en la Terapéutica del Color con alumnos procedentes de todas partes del Mundo.
Hoy en dÃa Aura-Soma es un sistema de colores reconocido internacionalmente, con centros de distribución y capacitación en casi todos los paises del mundo. Esta terapia cuenta con 107 frascos que contienen la energÃa de los colores, aceites esenciales, energÃa de cristales. Asà como con una gran variedad de otros productos como Pomanders y Quintaesencias, Lámparas de Luz, Cosméticos, etc. Todos destinados a proteger y equilibrar nuestra aura.
Vicky Wall
Nacida en Inglaterra en el seno de una familia
judÃa, y siendo la séptima hija de un séptimo
hijo, tuvo acceso desde muy temprana edad
a información privilegiada ya que su padre tenÃa
que instruir a sus 6 hermanos varones en la
sabidurÃa de la Kabalah. Desde niña recorrÃa
los bosques ingleses de la mano de su padre,
un experto herborista quien tuvo a bien instruir
a su hija predilecta en el arte de las Similitudes,
demostrándole como en cada planta podÃa
encontrar los remedios correspondientes a su
morfologÃa y color.
Huérfana de madre a muy temprana edad,
deja su hogar para trabajar durante varios
años en una botica en donde aprenderá el arte de la herbolaria y la farmacopedia a un nivel más profundo. Bajo la orientación del boticario el señor Horsley y su hija Doris, se inspiró en crear bálsamos y cremas que, durante la segunda guerra mundial, beneficiaron a toda su comunidad.
Durante muchÃsimos años vivió en compañÃa de Margaret Cockbain, dedicándose a la sanación y al servicio en la pequeña casita de Gold Hill.
Vicky practicó la podologÃa hasta que varias enfermedades se fueron apoderando de su cuerpo fÃsico, entre ellas problemas en su corazón, diabetes y una ceguera avanzada. Sin embargo su alma tenÃa dones especiales, que hasta el último momento de sus dÃas fueron una herramienta importantÃsima en su trayectoria. Entre ellos el de poder ver el aura de la gente, don que compartÃa con su padre, quien fuera su principal maestro y el cual le habÃa advertido a temprana edad que debÃa guardarlo como un preciado secreto hasta no ser adulta y asà poder utilizarlo.
Ella relata en su libro como una noche entre sueños escuchó una voz que le pedÃa que dividiera las aguas. Bajó a su laboratorio en donde habÃa una grandÃsima colección de hierbas y se dedicó toda la noche a crear frasquitos con el contenido de todas esas hierbas, la energÃa de los cristales y los más variados colores, elaborándolos con la mitad de agua y la mitad de aceites esenciales. De ahà que surgieran las aguas divididas que habÃa escuchado en sus sueños.
Vicky Wall muere en Inglaterra en 1991, después de haber creado uno de los sistemas holÃsticos más importantes en la terapeútica vibracional moderna, destinada a equilibrar nuestras vibraciones energéticas en el aura con el fin de reestablecer nuestro equilibrio fÃsico, emocional, mental y espiritual.