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Aura-Soma México
El color es una vibración muy sutil, la experiencia con Aura-Soma es más bien un proceso similar al de descubrir la primavera bajo la tierra. La energía de color de Aura-Soma te ayuda a penetrar las capas de tu conciencia para llegar a la profundidad de tu potencial, para que después, sin esfuerzo alguno, tus cualidades internas naturales puedan fluir hacia la superficie.

¿Cómo influye el uso de los productos en mi transformación personal?

Seguramente te estarás preguntando: ¿Y cómo es que la aplicación de unos aceititos o unas locioncitas me ayuden a sentirme mejor, a saber qué quiero y a entender quién soy?

Pues para explicarte eso tengo que decirte algunas cosas que he aprendido gracias a mis maestros, de los libros y sobre todo de la vida.
Los seres humanos estamos constituidos principalmente por cuatro cuerpos o dimensiones: la física (cuerpo como tal), la mental (pensamientos y raciocinio), la emocional (toda nuestra gama de sentimientos) y la espiritual (nuestra energía, concretamente hablando nuestros cuerpos sutiles o Aura y los chakras según la sabiduría hindú o los meridianos según la medicina china). Estas cuatro dimensiones están en estrecha interrelación y cualquier cosa que nos suceda en la vida tendrá una repercusión en las cuatro dimensiones. Así como también, cualquier cosa que suceda en una de las dimensiones tendrá una resonancia en las otras tres.

La explicación corta y concreta es esta: Los productos de Aura-Soma, así como otras terapias alternativas como Reiki, Pluma de Luz, Flores de Bach entre muchas otras, trabajan desde un aspecto energético o sea que trabajan al mismo nivel que tu dimensión espiritual, y cómo ésta está íntimamente ligada a tus otras dimensiones, es por eso que estas terapias te abren la puerta y dan alcance a tus otros cuerpos. Específicamente tu cuerpo emocional cuando se trata de sentirte bien y tus cuerpos emocional y mental al tratar temas sobre quién eres, cuál es tu misión, cuáles son tus retos, etc.


Pero si quieres profundizar mucho más y que este asunto te quede bien claro, entonces te voy a explicar lo mismo pero desmenuzado y con ejemplos.

Aquí te va el primer ejemplo que desde un evento muy simple te explica las cuatro dimensiones del Ser Humano:
Si una persona se tropieza y se golpea en una rodilla, la manifestación en la dimensión física será el dolor y quizá un moretón o un raspón. En la mental probablemente piense "soy un tonto, debí haber levantado más el pie al dar ese paso", o simplemente "ay, ¿qué pasó?, no vi ese tope". En la dimensión emocional, al mismo tiempo de todo esto quizá la persona sienta "me siento mal por el error que cometí y ese dolor de rodilla me lo merezco por tonto", o si no se siente tan culpable quizá sienta algo como "wow, que susto!, ese tope de verdad me agarró de sorpresa". En la dimensión espiritual también sucede alguna manifestación, que al ser algo invisible para la mayoría de la gente resulta difícil de describir, pero para entenderlo mejor imaginemos que en nuestra Aura se crea una capa de un color opaco al rededor de la rodilla pero flotando en el aire.

Bueno este ejemplo tan burdo sirve para entender como cada cosa, situación, evento, problema, sentimiento y demás cosas que nos suceden en la vida, tienen una repercusión en todas nuestras dimensiones.

¿Qué sucede con todo lo que queda en cada dimensión después de que ha pasado un tiempo? Cuando el evento o sentimiento es algo muy dramático y no algo tan simple como un tropezón, generalmente las personas nos quedamos con cicatrices. Supongamos que el evento no fue un tropezón sino un accidente de automóvil. Las cicatrices físicas nos constan, puesto que podemos verlas y tocarlas, incluso a veces siguen doliendo. Las cicatrices emocionales y mentales podemos percibirlas si prestamos atención a nuestra forma de reaccionar después de determinada situación. Después de que te ocurrió una situación que te hizo sentir miedo, cada vez que se te presenta una situación parecida, tu reacción “instintiva” es sentir miedo. Más no es tal cual un instinto, es por así decirlo, una cicatriz de miedo que está resurgiendo de otra situación vivida.

Lo mismo nos pasa mentalmente. Supongamos ahora que un hombre llamado David perdió la oportunidad de tener un trabajo y supo que esto se debió a que al jefe no le caen bien las personas que viven al norte de la ciudad. David vive al norte de la ciudad, entonces la siguiente vez que vaya a pedir un empleo quizás tenga duda en ser sincero en relación a donde vive, no es cierto? Esto sólo está detonado por una cicatriz o huella en su dimensión mental. Casi siempre nos damos cuenta de la relación tan estrecha que existe entre las dimensiones mental y emocional y podemos ver claramente cómo casi siempre una depende de la otra, de cómo interactúan entre si. Continuando con el ejemplo del supuesto empleo que David perdió, el hecho de que el dude sobre ser sincero o no con respecto a decir donde vive, no sólo tiene que ver con querer obtener el empleo, también tiene que ver con que siente miedo de no obtenerlo y siente miedo de todo lo que ocurrirá si no lo obtiene, sin contar que esta situación también está haciendo que una persona lo valore con base en el lugar donde vive y no en lo que vale como persona y con que tiene capacidad para desempeñar el puesto, entonces también entramos en cuestiones de autoestima. ¿Te das cuenta como todo en nuestra vida está ligado a emociones? Y si además estamos llenos de cicatrices emocionales que se retroalimentan de cicatrices mentales y no estamos concientes de ello, pues entonces vivimos siendo víctimas de puras cuestiones inconcientes, pero personales, y nadie más que tu puede descifrarlas y hacerse conciente de ellas.

Bueno a lo que voy es que todas estas cicatrices físicas, emocionales y mentales, también tienen una cicatriz energética que está en tu dimensión espiritual, o sea que además se le aumenta un aspecto más, para bien o para mal, la cuestión es un poco más compleja.

En nuestra sociedad y con la educación con que contamos, se nos ha enseñado a hacer mucho caso de los que nos pase físicamente: “me duele la cabeza”, “tengo hambre”, “que rico calorcito se siente aquí en el sol”, y demás. A nivel de lo mental, también se nos ha enseñado y se ha valorado mucho el desarrollar cuestiones intelectuales o mentales: “ese niño es muy inteligente”, “este autor tiene una gran capacidad y claridad de expresión de sus ideas”. Últimamente, la sociedad se ha mostrado mas abierta a la posibilidad de que las personas se desarrollen y se expresen a nivel de su dimensión emocional, y ojo, esto no es algo que solo las mujeres debieran hacer, también los hombres cuentan con su dimensión emocional ¿eh?.
Pero a decir verdad, todavía nos falta mucho por conocer y aceptar en relación a nuestras emociones, y aquí voy a profundizar un poco más en este aspecto para después volver al tema de que en esta sociedad se nos ha enseñado a reconocer más nuestra dimensión física y mental y menos la dimensión emocionales. Y bueno, ni hablar de la espiritual…

Hablando de nuestra dimensión emocional, tendemos a pensar que el enojo, los celos, la envidia, la frustración, son malos y que sus opuestos, obviamente son buenos. Pero no es así, los sentimientos no son ni buenos ni malos, sólo nos son útiles o no. Lo que realmente importa es ¿qué hacemos con lo que sentimos?, ¿Qué hacemos cuando estamos enojados?, ¿Nos callamos el enojo pero como no lo podemos contener damos un golpe?, ¿Decimos un insulto de dañe a la otra persona?. ¿No sería más sano aceptar que estamos sintiendo enojo y que se debe a una causa determinada y que entonces hay que hacer algo con esa causa para que el enojo cese? Y lo que hay que hacer no es el golpe o el insulto, eh?
Aquí al verlo de una forma más sabia la forma de proceder sería: “Estoy sintiendo enojo por tal cosa, si lo expreso de tal forma creativa y pacífica me voy dejar de sentir enojado”. Entonces el enojo no fue malo, porque fue la señal que nos indicó que algo estaba fuera de su sitio y que hay que hacer algo para arreglarlo.

En este sentido, los sentimientos “negativos” son buenos. ¿Por qué se les llama “negativos”? Por que nos hacen sentir mal, tristes, descontentos, sólo por eso, pero no es porque sean malos, así también los sentimientos “positivos” se les llama así porque nos hacen sentir muy bien, alegres, con ganas, con motivación, pero ¿a poco el exceso de risa y diversión explosiva constante y sin parar no cansan?? Así entonces no es que sean malos sino que ya no son útiles.

Este es apenas un aspecto relacionado con la dimensión emocional que hace aparición constantemente en mis consultas y es uno de los aspectos más comunes que ocasiona que las personas estén completamente desconectadas de lo que sienten, de lo que quieren y de lo que son, sin embrago ahora continuaré con la dimensión que falta por examinar.

Después de revisar las dimensiones física, mental y emocional, puedo asegurar que aún nos falta mucho más conocer acerca de nuestra dimensión espiritual, con decir que hay mucha gente que ni siquiera cree que esta exista. La dimensión espiritual es el cuerpo energético de las personas, es donde está nuestra alma, es la parte de la persona que no muere al morir el cuerpo físico, es donde está la esencia de quien eres, la parte más sólida y más sabia de ti. Es la parte donde se origina y se comprende tu misión. Es la parte que te acompañará toda esta vida y todas tus vidas, esa parte de tí que sí irá cambiando, pero sólo como un proceso divino de evolución y de aprendizaje de las lecciones más valiosas de la existencia. Y cuando digo aprendizaje no hablo del cuerpo mental, eh? Por que lo que quiero decir es lo que se aprende en la escuela de la vida y de las vidas, no en el colegio donde aprendiste a leer. Ese cuerpo energético tiene muchas características así como los demás, solo que como no hemos aprendido ni investigado casi nada sobre él, pues nos cuesta mucho trabajo creerlo. Pero una de las cosas más interesantes y que pueden servirte para entender mejor cómo funcionamos las personas, es que por cada cosa que te suceda en esta vida también algo se crea en tu dimensión espiritual y si no haces algo con ello, también te acompaña eternamente.

Que bueno es saber esto y que bueno por las cosas buenas que nos pasan, pero ¿qué pasa cuando nos suceden cosas “malas”? O para decirlo mejor ¿Qué pasa cuando estoy constantemente sintiendo emociones “negativas”? Eso está creando un cuerpo energético “negativo” alrededor de mi, todo el tiempo. Por eso a veces sentimos que alguna persona tiene una “mala vibra”, pero quien la conozca sabe que no es una mala persona, son sólo estados emocionales temporales, pues esta relacionado con los pensamientos y sentimientos. La cosa es, ¿cómo ayudar a sanar las cicatrices energéticas?

¿Cuántas veces te ha pasado que viviste una situación que te creó cierto trauma y ya fuiste, por así decirlo, al psicólogo (dimensiones mental y emocional), ya tomaste una terapia de psicocorporal (dimensiones física y emocional), ya tomaste clases de baile (dimensiones física y emocional) ya gritaste y lloraste todo cuanto pudiste (emocional, mental y físico) y aún así, no terminas de superarlo? ¿Será que es porque tienes otra dimensión dentro de ti que desconocías pero que sigue teniendo una cicatriz por ese hecho? ¿Qué pasa si ahora trabajo ese mismo trauma pero desde mi dimensión espiritual?, claro que acompañado un poco de lo mental, emocional y físico, ¿será que logro superarlo? O por lo menos ¿pasar a un nivel diferente de la vivencia? Por que además tienes que saber que nada de lo que nos pasa es gratis, las cosas por algo te suceden, es para crecer y aprender, pero a veces nos quedamos atorados mucho tiempo en lo mismo, dando vueltas y vueltas sin llegar a ver otro punto de vista de la misma situación. En estos casos, la forma de salir de eso que te atora es trabajar contigo desde tus cuatro dimensiones y así te garantizo que al menos en una pequeña medida algo cambiará, por lo menos tu punto de vista.

Finalmente llegando al asunto de por qué algo externo como los productos de Aura-Soma ayudan a trabajar con un estado interno en la persona, te comento que lo que ocurre es que estos productos trabajan principalmente con nuestro cuerpo energético, nuestros cuerpos sutiles, el Aura.
Visiblemente pareciera que no pasa nada, o no parece durante los primeros días, es sólo como una deliciosa crema que te pones en el cuerpo para estar hidratado y suave, pero ahí es a penas el comienzo de lo que va a trabajar. Al estar hechos de ingredientes naturales estos contienen una alta concentración de energía y es energía curativa. Mucho se sabe a cerca de los poderes curativos de las plantas y de los minerales, no es cierto? Pues también Aura-Soma integra el poder curativo de los colores, todo eso tiene un efecto a nivel energético. Es por eso que encaja perfecto con tu dimensión energética, digamos que estos productos y tu Aura hablan el mismo idioma y es la forma correcta de dar un apapacho, de dar aliento, de sanar y limpiar tu Aura, equivale a una buena sobada de rodilla adolorida, me explico??

Entonces puede ser que muchos de los aspectos que tengas que trabajar contigo mismo estén relacionados con un bloqueo o cicatriz energética, algo que te haya pasado hace mucho o hace poco, pero que no fue cuidado también desde esta área, solamente hablándole en su mismo idioma lograrás darle la escucha que necesita para sanar.

Ahora es muy importante que sepas que no sólo Aura-Soma puede hacer esto, ni pretendo que eso hayas creído. Cualquier terapia de tipo energética lo logra, por eso es importante que conozcas todas las opciones que existen en términos de terapias alternativas o complementarias, que es como les llaman ahora. Esto es únicamente para explicarte cómo es que Aura-Soma funciona a para trabajar contigo mismo.

Cuando empiezas a trabajar contigo en tu dimensión energética, por resonancia y porque todas tus dimensiones están íntimamente ligadas, también empiezan a pasar cosas en tus otras dimensiones. No es nada raro que al comenzar a usar una Botella de Equilibrio, tengas recuerdos de cosas que ni tenías conciencia de que existían en tu vida, eso demuestra que tenemos una memoria de ello registrada en nuestro cuerpo energético, y al momento de trabajarlo, se estimula y sale a flote, pasando por la dimensión mental al recordarlo. Y te digo más, si al recordarlo duele y necesitas soltar una o más lágrimas, deja que fluyan, esto también pasará y será parte de tu proceso de sanación y transformación. Recuerda que los sentimientos no son malos, no los reprimas, deja que fluyan pero fíjate muy bien qué haces con lo que sientes, dale una expresión creativa y sana, no algo destructivo ni para ti ni para el resto del mundo.

Date permiso de entrar en ti. Conoce tu esencia, tus anhelos, tus miedos y retos, tus cualidades y talentos. Sumérgete en quien puede ser la persona más fascinante, amorosa, misteriosa y sobretodo, la más importante en tu vida: tu mismo.

Mónica Barrenechea
Enero 2007
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