El tacto es un poderoso medio para el desarrollo fisiológico, psicológico y emocional del bebé. Es un nutriente que no beneficia tan solo al bebé, sino también a los padres y madres y/o personas más cercanas a él, estimulando y fortaleciendo los vÃnculos afectivos y la escucha mutua.
El bebé no se nutre solo de comida, necesita fundamentalmente amor y cariño, que le proporcionen una seguridad y acogida emocional para poder crecer de forma más armónica.
El masaje infantil se dirige a la pequeña infancia (preferentemente durante el primer año y medio de vida) y a sus padres o cuidadores.
Fuente: AEMI